Las Gallinas y los Burros
Huevos aún calientes antes del desayuno, y dos burros que nunca dicen que no a una zanahoria.
Tenemos gallinas y tenemos dos burros. No son una atracción (viven aquí), pero son, sin ninguna duda, la razón por la que los niños se levantan temprano.
Las gallinas
Andan sueltas de día, bajo los olivos y por donde les apetezca, y se recogen solas al anochecer. Por la mañana se abre el gallinero y se ve lo que hay: unos días ocho huevos, otros días dos. Lo que recoja es el desayuno.
Le enseñamos a coger un huevo sin romperlo y a coger una gallina sin que le picotee. Las dos cosas se aprenden a la primera.
Los burros
Azeitona y Bolota, en el cercado junto a la era. Mansos, curiosos y sin ninguna vergüenza cuando hay zanahorias a la vista. Puede cepillarlos, darles de comer y pasearlos del ronzal por el camino del olivar, no son para montar, y ellos lo prefieren así.
A última hora de la tarde se acercan solos a la valla y esperan. No es hambre: es costumbre.
Si trae el suyo
Los perros son bienvenidos y hay sitio de verdad para que corran. Solo pedimos que vayan atados cerca de las gallinas y del cercado de los burros, por las gallinas, y por la tranquilidad de todos.
- Cuándo
- Todo el año
- Duración
- Por la mañana y a última hora de la tarde
- Precio
- Incluido en la estancia
Preguntar por esta experiencia
Díganos sus fechas y quién viene. Respondemos el mismo día con disponibilidad y precio, sin comisiones de por medio.
Todas las experiencias
El Taller
Un taller mecánico de verdad, con herramientas de verdad, y la puerta abierta.
El Olivar
De la cosecha de noviembre al aceite nuevo en diciembre, y puede estar en medio de todo.
El Huerto
Higos, naranjas, granadas, membrillos y un almendro que florece en febrero.